viernes, 30 de mayo de 2008

Acertijo para mentes despiertas

Problema:

Tres amigos se reúnen después de varios años y deciden ir a tomar unos vinos a una tasca de su juventud. Al pedir la cuenta, el camarero les pide 30 euros. Cada uno de ellos pone 10 euros, pero en esos momentos aparece el dueño de la tasca, los reconoce y le dice al camarero:

- No, esos son amigos míos. Cóbrales sólo 25 euros.

Cuando el camarero les va a devolver un billete de 5 euros, los amigos le dicen que no tienen cambio para repartirse la vuelta:

- Nada, para no andar con líos, quédate con 2 euros de propina y devuélvenos 3 monedas de 1 euro.

El camarero les devuelve a cada uno 1 euro. ¡Y aquí viene el problema! Si cada uno puso 10 euros y le devuelven 1 euro, realmente puso cada uno de ellos 9 euros. 9 x 3 = 27 euros. Si añadimos los dos que se queda el camarero, 29 euros…

Solución:
(Negrear para ver... ¡¡pero intenta pensarlo antes!!)

¿Te rindes?

Jejejeje. La solución se encuentra más en el campo del lenguaje que en el de las matemáticas. Lo que ocurre es que el planteamiento es falso (un sofisma, con perdón), ya que lo cierto es que cada uno paga 9 euros, en total 27, y dentro de ésos ya están los dos de propina. El razonamiento correcto es: 25 de los vinos, más 2 del bote, serían los 27 que en realidad han pagado. Y la vuelta es, efectivamente, 3 euros. El euro que falta sólo está en tu imaginación ;)

jueves, 22 de mayo de 2008

Cuando pasa la tormenta

Como creo que ya pasó lo peor (he oido que el ave fenix es el más bonito de los seres que mi imaginación es capaz de crear, no se lo digais a Pegaso) pongo otra canción del Chojin, para conocerle en estado puro. El Chojin es un rapero que, entre otras cosas, no utiliza insultos en sus canciones. ¿Cuándo se darán cuenta de que se educa con el ejemplo?

La vida son dos días (démosle tres). ¡¡Disfrútala!!

El valor de la sonrisa

No cuesta nada, pero crea mucho.
Enriquece a quienes reciben, sin empobrecer a quienes dan.
Ocurre en un abrir y cerrar de ojos, y su recuerdo dura a veces para siempre.
Nadie es tan rico que pueda pasar sin ella, y nadie tan pobre que no se pueda enriquecer por sus beneficios.
Crea la felicidad en el hogar, alienta la buena voluntad en los negocios y es la contraseña de los amigos.
Es descanso para los fatigados, luz para los decepcionados, sol para los tristes, y el mejor antídoto para las preocupaciones.
Pero no puede ser comprada, pedida, prestada o robada, porque es algo que no rinde beneficio a nadie a menos que sea brindada espontánea y gratuitamente.
Porque nadie necesita tanto una sonrisa como aquel a quien no le queda ninguna que dar.

Las aficiones de un ser

Cine surcoreano; la gente que me enseña cosas; los días de calor con lluvia y el olor de la tierra mojada; sonrisas que valgan más que mil palabras; el cine de entretenimiento; literatura española de siglos pasados; Charlie Kaufman; creatividad, ilusión y motivación; Espartaco (la película y el personaje); Led Zeppelin; un té en una tetería oscura; Cine alemán; Misterios de la vida; Picasso; Unas tapitas en cualquier bar; Lorca; El cine como arte; Granada; Andalucía, Madrid, España, el mundo; Iron Maiden; Beethoven y Vivaldi; extraterrestres y OVNIs; cine bélico y anti-bélico; Amélie Poulain (la película y el personaje); el violín;

lunes, 12 de mayo de 2008

Estados de ánimo

El Chojin. Disco: Striptease. Canción: Ríe cuando puedas.
Sobra cualquier comentario.


Hoy acudo a tí

Porque hoy es uno de esos días en los que todo parece ir cuesta arriba.
Hoy es uno de esos días en que necesito que me des fuerzas. Necesito que me des esperanzas. Que no todo está perdido. Que Dios pone a cada uno en su lugar. Que el tiempo me acabará dando la razón. Que todos derramarán su sangre bajo el acero de mi espada. Uis, que me excedo.
Que el tiempo me acabará dando la razón.

Por creacciones como esta, estás en la memoria de tantos. Ludwig van Beethoven (Bonn, 16 de diciembre de 1770 - Viena, 26 de marzo de 1827)








Aunque sea difícil luchar contra el mundo, al final, venceré.


"En el mundo común de los hechos, los malos no son castigados y los buenos recompensados. El éxito se lo llevan los fuertes y el fracaso los débiles." Oscar Wilde (1854 - 1900)

sábado, 10 de mayo de 2008

Por que sabio es, también, aquel que sabe escuchar

Creo que nunca está de más escuchar la voz de la experiencia de otras personas. Así que, aunque ciertamente me parece un video un poco pedante, creo que puede hacer más bien que mal escuchar algunos consejillos de vez en cuando.
Que uno es humano y hasta se equivoca (muy rara vez, eso sí).
Quien quiera entender que entienda.


miércoles, 7 de mayo de 2008

Regentilla mía, ¡yo sí te quiero!

Llevo un tiempo leyendo los dos libros que componen La Regenta, de Leopoldo Alas "Clarín"(1852-1901).
El volúmen 1 es de 1884, el volúmen 2 fue publicado en 1885, 100 años antes de que un servidor naciera, cosa que me parece, cuanto menos, curiosa. Pero no escribo esto para hablar del paso del tiempo. Ya habrá tiempo para ello.

Tan sólo quería poner algunos fragmentillos del libro que me han gustado bastante. Me parece genial el uso que hace el señor Clarín de la ironía y, es que, ¿cómo no?, uno de sus maestros fue Cervantes.

Dos anécdotas con respecto al libro.
La primera es que sólo pudo, inicialmente, ser publicado en Barcelona por que la Santa, Apostólica y Católica iglesia estuvo jodiendo para que no saliera a la luz. No le gustaba algunas de las cosillas que decía el libro, lo de siempre vamos.
La segunda es que Vetusta, la ciudad donde se desarrolla la novela, es, en realidad, un nombre inventado para la ciudad de Oviedo.

Bueno, aquí está lo prometido:

"...y pensaba además que su madre al meterle por la cabeza una sotana le había hecho tan desgraciado, tan miserable, que él era en el mundo lo único digno de lástima. La idea vulgar, falsa y grosera de comparar al clérigo con el eunuco se le fue metiendo también por el cerebro con la humedad del cristal helado. «Sí, él era como un eunuco enamorado, un objeto digno de risa, una cosa repugnante de puro ridícula... Su mujer, la Regenta, que era su mujer, su legítima mujer, no ante Dios, no ante los hombres, ante ellos dos, ante él sobre todo, ante su amor, ante su voluntad de hierro, ante todas las ternuras de su alma, la Regenta, su hermana del alma, su mujer, su esposa, su humilde esposa... le había engañado, le había deshonrado, como otra mujer cualquiera; y él, que tenía sed de sangre, ansias de apretar el cuello al infame, de ahogarle entre sus brazos, seguro de poder hacerlo, seguro de vencerle, de pisarle, de patearle, de reducirle a cachos, a polvo, a viento; él atado por los pies con un trapo ignominioso, como un presidiario, como una cabra, como un rocín libre en los prados, él, misérrimo cura, ludibrio de hombre disfrazado de anafrodita, él tenía que callar, morderse la lengua, las manos, el alma, todo lo suyo, nada del otro, nada del infame, del cobarde que le escupía en la cara porque él tenía las manos atadas... ¿Quién le tenía sujeto? El mundo entero... Veinte siglos de religión, millones de espíritus ciegos, perezosos, que no veían el absurdo porque no les dolía a ellos, que llamaban grandeza, abnegación, virtud a lo que era suplicio injusto, bárbaro, necio, y sobre todo cruel... cruel... Cientos de papas, docenas de concilios, miles de pueblos, millones de piedras de catedrales y cruces y conventos... toda la historia, toda la civilización, un mundo de plomo, yacían sobre él, sobre sus brazos, sobre sus piernas, eran sus grilletes... Ana, que le había consagrado el alma, una fidelidad de un amor sobrehumano, le engañaba como a un marido idiota, carnal y grosero... ¡Le dejaba para entregarse a un miserable lechuguino, a un fatuo, a un elegante de similor, a un hombre de yeso... a una estatua hueca!..."


"Aquél era su drama de capa y espada. Los había en el mundo también. ¡Pero qué feos eran, qué horrorosos! ¿Cómo podía ser que tanto deleitasen aquellas traiciones, aquellas muertes, aquellos rencores en verso y en el teatro? ¡Qué malo era el hombre! ¿Por qué recrearse en aquellas tristezas cuando eran ajenas, si tanto dolían cuando eran propias?"


"¡Matarla! -eso se decía pronto- ¡pero matarla!... Bah, bah... los cómicos matan en seguida, los poetas también, porque no matan de veras... pero una persona honrada, un cristiano no mata así, de repente, sin morirse él de dolor, a las personas a quien vive unido con todos los lazos del cariño, de la costumbre... Su Ana era como su hija... Y él sentía su deshonra como la siente un padre; quería castigar, quería vengarse, pero matar era mucho. No, no tendría valor ni hoy ni mañana, ni nunca, ¿para qué engañarse a sí mismo? Mata el que se ciega, el que aborrece; él no estaba ciego, no aborrecía, estaba triste hasta la muerte, ahogándose entre lágrimas heladas; sentía la herida, comprendía todo lo ingrata que era ella, pero no la aborrecía, no quería, no podría matarla. Al otro sí; Álvaro tenía que morir."

martes, 6 de mayo de 2008

Pienso, luego existes

Me encontré con este corto hace unos días y me llamó bastante la atención.
Tal vez me guste tanto porque el estilillo se parece (¿demasiado?) a la peli de Amelié, a la que, por cierto, siempre amaré.


"Entonces, tras unos segundos, aperece ella, la que se que sí, que será, que esta vez no me equivoco. Todo se detiene y ella pasa ante mí. La miro y espero que ella haga lo mismo.
Desgraciadamente ella no piensa igual."